sábado, 10 de marzo de 2012

Mi cocodrilo

Me han dejado un cocodrilo para cuidarlo un tiempo. Era un cocodrilo muy muy pequeñito, cachorrillo, y claro al principio estaba asustada, pero poco a poco empecé a cogerle cariño y él a mi también, incluso se comportaba tal como se comportaría un perro, yo lo llevaba siempre encima, subía a mi cabeza, lo abrazaba y le encantaba pasear por mi hombro. Un día tuve que dejarlo en casa porque tenía que ir a otro sitio. Cuando volví, no lo encontraba. Lo busqué por todas partes, me fui a casa de mis tíos a buscarlo pero tampoco estaba. Y yo estaba cenando con unos amigos, y entonces lo vi saliendo por la puerta. Lo cogí en brazos y corrí por todo el edificio. De repente él se asustó porque había un tigre en la ventana, estaba cabreado y quería cogerlo, como si le hubiera robado a su cachorro. Conseguí huir y decidí prepararle un baño al cocodrilo, porque pensé que ellos siempre están en remojo y a él no lo había bañado nunca así que a lo mejor estaba desnutrido. Lo metí en la bañera, y cuando me di cuenta, había encogido muchísimo, hasta quedarse del tamaño de mi mano, como una lagartija, y blandito. Estaba muerto.

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